Llegó a Guadalajara con un reto harto complicado, salvar al Gestesa de una muerte casi segura. Con la derrota en Santiago de Compostela, donde Joao Carlos Barbosa fue destituido por la directiva para buscar ese revulsivo que necesitaban unos jugadores que estaban avocados a un abismo de Plata cada vez más cercano, Andreu Plaza, entrenador desconocido para muchos -procedía de la Primera Nacional catalana-, tomó las riendas de un equipo que estaba sufriendo una fuerte crisis de identidad y obligada reestructuración de su plantilla por problemas económicos. “Fue una decisión valiente. El club arriesgó, bajó a la
tierra porque su presupuesto estaba desfasado y salió bien. Los fichajes respondieron. En el deporte no todo es dinero. Haciendo bien las cosas se consiguen los objetivos siempre y cuando los jugadores tengan calidad y ellos la tienen. No vine con el manual de Merlín El Mago y, por supuesto, el mérito no es sólo mío. No me considero el entrenador milagro, tenemos que cambiar ese discurso. El mérito ha sido de todos: la directiva, la plantilla, la afición...todos lo hemos conseguido”, comenta el técnico catalán que aunque parezca mentira se estrenaba en División de Honor. “Tengo que dar las gracias al presidente Santi Ranz y la fe que tuvo, quizá por desesperación, para confiar en mí, un entrenador de Primera Nacional A. Me dieron la oportunidad para abrir esa puerta que estaba esperando. Ha sido mi primera experiencia en esta categoría y he cometido algún error de bulto en casa, como la derrota en el debut ante Leis, pero en la segunda vuelta con el empate en el Palau ante el Barcelona pude comprobar que este grupo podía creer en sus posibilidades. Sacábamos puntos en canchas complicadas y demostrábamos al resto de equipos que éramos competitivos. Y en Honor se ha comprobado que siendo competitivo puedes cumplir los objetivos. Estaba convencido y creía en la permanencia”, indica Plaza.
Cuestión de mentalidad
“La mentalidad del vestuario cambió, quizá favorecida por la llegada de nuevos jugadores que aportaron al resto ilusión. Así esas dudas que había al principio se convirtieron en compromiso,luego en puntos y finalmente en la permanencia. Habría sido injusto tener que jugárselo todo en la lotería de la última jornada. Reconozco que con el 6-5 en Castellón se pasó por mi cabeza pero pedí tiempo muerto sin saber qué iba a pasar”, apunta.
La renovación de plaza
El sentimiento generalizado en la afición alcarreña es la renovación inmediata de El Profe de Girona. El catalán pide calma pero reconoce que “estoy muy a gusto en guadalajara. Es cuestión de saber lo qué hemos conseguido y con quién. La próxima temporada va ser otra historia porque tres equipos juegan el play-off, dos promocionan y otros tantos descienden. Hay que tener calma y sentarse a hablar. En este club la mayoría de los jugadores acaban contrato y hay que ponerse a trabajar ya. Todos tenemos las cosas claras pero aún es pronto”. Es muy probable que esta semana ambas partes, directiva y entrenador, se sienten a hablar del futuro. A priori hay buena sintonía y todo apunta a la continuidad de Andreu Plaza en Guadalajara, pero como dice el propio protagonista aún es pronto. ¿Será cuestión de tiempo?