13/10/1999. Liga. Jornada 7. FC Barcelona 2 – Real Madrid 2

El Madrid de Toshack llegó al Nou Camp de víctima, jugando muy mal y desde Barcelona se suponía una goleada, pero el Madrid jugó uno de los mejores partidos que se recuerdan en territorio azulgrana.

Raúl adelantó a los blancos en una espectacular jugada de Savio, jugón donde los haya, pero el Barça comandado por Figo dio la vuleta al marcador con goles de Rivaldo y el propio Figo. Entonces Kluivert insultó al árbitro y Díaz Vega, que anteriormente no había visto un claro penalti por manos de Sergi, lo expulsó, así al Barça sólo le quedo aguantar el 2-1 con 10. Pero entonces volvió a aparecer Savio, y puso otro pase magistral a Raúl, que colocó el empate a 2 definitivo.

La celebración de Raúl dio la vuelta al mundo, su gesto mandando callar al Nou Camp fue portada de todos los periódicos. El Madrid había plantado cara al Barça en su terreno y Raúl lo celebró así:

4/6/1983. Final de la Copa del Rey. FC Barcelona 2 – Real Madrid 1

La Romareda dividida en dos mitades llenas de banderas de cada equipo. Dominio blaugrana absoluto pero victoria agónica por 2 a 1 con Maradona, en proyecto de convertirse en Dios, solamente parado a base duras entradas.

Los goles del equipo de Menotti llegaron por parte de dos de los peores entrenadores españoles de los últimos años, el primero de Víctor a pase del Pelusa, entre medias llegaría el gol del Madrid en un error ridículo de Gerardo quien le regala el gol a Santillana, y con el segundo del Barça llegó la locura colectiva, centro desde el lateral izquierdo de Julio Alberto y remate acrobático de Marcos Alonso para dar la victoria a los catalanes, Schuster, conocida por todos su posterior trayectoria chaquetera, celebra el gol repartiendo ‘butifarras’ a todos los madridistas presentes.

El Barcelona se alza con el título y el capitán Sánchez levanta la copa mientras el presidente Nuñez llora como un niño pequeño.

El penalty de Guruceta.

Cuartos de final de la Copa del Rey. 6 de Junio de 1.970. En la ida, en Chamartín, el Real Madrid había logrado la victoria por dos tantos a cero.

En el partido de vuelta, el F.C. Barcelona mandaba en el marcado por 1-0, gol de Rexach, cuando tuvo lugar una de las jugadas más conocidas del fútbol español.
Transcurría la segunda parte cuando Velázquez enfiló la portería blaugrana sin que ningún jugador del Barça pudiera detenerle, así que Rifé decidió cortar la jugada por lo sano antes de que tuviera mayores consecuencias: zancadilla clara, o pasa el balón o pasa el jugador, pero los dos a la vez, no. La falta se produjo varios metros fuera del área, rondando el semicírculo. Sin embargo, Guruceta, que estaba siguiendo la jugada a una distancia enorme, se marcó un impetuoso sprint para señalar la pena máxima. Amancio marcó y sentenció la eliminatoria.

Jugadores y aficionados culés rabian indignados, hasta tal punto que la lluvia constante de almohadillas obligó a Guruceta a suspender el partido antes de su conclusión. Posteriormente fue sancionado con seis meses de inhabilitación.

La jugada se convirtió en todo un emblema para el barcelonismo y la imagen utilizada por toda su maquinaria propagandística en torno al Real Madrid y la figura de Franco.

Cruyff se caga en los pantalones.

Temporada 92-93. Benito Floro entrena al Real Madrid y Cruyff al Barcelona. El primero jamás había logrado vencer al segundo, y éste, a su vez jamás había ganado en el Bernabeu. Estamos en la temporada de la segunda liga de Tenerife y el llamado “Dream Team” se plantaba en el coliseo blanco como claro favorito.

El Real Madrid se adelantó en el marcador con un golazo de Iván Zamorano que el realizador de TVE se comió y apenas se pudo apreciar. Poco tiempo después, Amor pondría las tablas en el marcador para, acto seguido, producirse una de las jugadas conflictivas del partido. Laudrup es derribado por Rocha en el área madridista, pero Díaz Vega no señala nada.

En el minuto 40 de la primera parte, Míchel realiza una internada que termina con derribo de Ferrer sancionado con penalty que transformó el propio Míchel. La jugada fue calificada de “dudosa” en aquellos tiempos.

El entrenador culé monta en cólera y entra en el despacho del árbitro en el descanso. Lo cierto es que, tras concluir el encuentro con 2-1, el bueno de Johan recibió numerosas críticas por el planteamiento excesivamente contemplativo y timorato expuesto, ante lo que reacciona criticando con dureza a Díaz Vega.

La gran sorpresa llega por la respuesta de aquel. Acostumbrados como estamos a que los árbitros no realicen ninguna declaración ante los medios, leímos estupefactos las declaraciones del asturiano al día siguiente en el Diario Marca afirmando que “Cada vez que Cruyff visita el Bernabeu, se caga en los pantalones”.